ESTE ARTE- Enero 4-7, 2025

La exhibición de Guillermo García Cruz consiste en un ensamblaje certero de las estructuras dinámicas del constructivismo abordado desde el procesamiento de la información de este siglo, donde la construcción de las imágenes se realiza bajo el canon de la tecnología. Las pantallas como artefactos erosionando la imagen ante lo impredecible, la velocidad de la información deja en evidencia su distorsión mediante determinados pigmentos cromáticos que se someten a una señal de ajuste. El tiempo se vuelve entonces un signo de disrupción en la imagen, las vibraciones ponen de manifiesto que el marco que contiene a la obra se pliegue y allí, García Cruz, nos coloca ante el plano negro expectante y con aguda maestría lo pone en jaque con un movimiento preciso, en contraposición con el vacío que produce la desaparición de la imagen frente a la stasis. Como en un pasaje vertiginoso los planos que se presentan exhiben la potencia del vacío, y desde ese vacío se genera el espacio para la construcción.

Esta narrativa se agudiza aún más en las esculturas, el conjunto de piezas clave se presenta como vectores de mármol negro, intervenidos por una delicada línea que genera su identidad. El conjunto se completa con tres volúmenes diseñados por el artista, que extiende los conceptos clave utilizados en la exhibición para transformarlos en volúmenes con la presencia de un mobiliario. La excelencia de estas piezas, con sus vibraciones y distorsiones geométricas, resaltan la capacidad de García Cruz para transmitir el impacto que provocan las estructuras dinámicas de las estéticas contemporáneas.

Jacqueline Lacasa